domingo, 21 de julio de 2013

Del Kjeragbolten al Preikestolen y tiro porque me toca

La idea después de subir el Kjeragbolten era meter el coche en un ferry que nos llevara a la entrada de Lysefjord donde se encuentra el púlpito. Pero por desgracia para nosotros el único ferry que salía ese día era a las 12 del mediodía así que no llegábamos. Dejo información sobre el ferry de Lysebotn a Forsand en las fotos adjuntas. Total que al final hicimos el trayecto en coche hasta un camping a 5km del Preikestolen. Solo tardamos 1h y media. El trayecto incluye cruzar al otro lado de un fiordo de Lavik a Oanes con un ferry que pasa cada 30 minutos y que nos costó 93kr (12€). 

El ferry funciona hasta media noche. Me preguntaba si no era más sencillo construir un puente pero supongo que entonces los grandes cruceros no podrían pasar.
Dos noches de camping (2 personas, tienda y coche) sin electricidad cuesta 540kr (69€). No estoy segura sobre si los campings aquí tienen categorías. Diría que este equivaldría a categoría dos. Las zonas de acampada y las parcelas son bastante malillas (parece un campo de patatas) pero tiene un bar/tienda con wifi gratis y una terracita donde te puedes tomar una cerveza por 55kr (7€) bajo el sol :)


Para ascender el Preikestolen hay que dejar el coche en un aparcamiento que cuesta otras 100kr (13€). El ascenso es de menos de 4km con un desnivel de menos de 350 metros, bastante sencillo. Y ese es el problema: sencillo + verano +sol +domingo a las 12 del mediodía = plagado de turistas :( Consta de 3 subiditas sobre piedras mal colocadas. En algún momento me he sentido como en Humor Amarillo.



En otro momento parecía la cola a las atracciones de Port Aventura. El mas lento marcaba la velocidad y a diferencia del Kjerad, no hay mucho sitio para adelantar o dejar pasar. Por el camino hay un par de laguitos en los que apetece bañarse en un día caluroso como el de hoy. Yo no llevaba bañador.
Las vistas de Lysefjord son espectaculares. El Púlpito en sí es un poco decepcionante: sucio, olia mal y plagado de gente.
Entonces he recordado que un amigo me comentó que lo mejor es estar allí a las 8 am. Así te aseguras hacerte una foto tu solo. Otro día será...
En la bajada, los palos me han ido muy bien. Así no he cargado tanto las rodillas.


Consejo: primero visita el Preikestolen y después el Kjeragbolten. A nosotros mañana nos toca día de descanso visitando Stavanger y después el temido ascenso al Trolltunga :$

Kjeragbolten

Ayer hicimos el ascenso al Kjeragbolten la roca esférica suspendida entre dos paredes. La "caminata" por llamarlo de alguna forma es de 5km de ida y 5km de vuelta y empieza en el restaurante panorámico que hay a 7,5 km de Lysebotn a unos 600metros de altura sobre el fiordo de Lysefjord. El aparcamiento cuesta 100kr (13€).





Para la subida necesitas buen calzado que no deje pasar el agua ya que, aunque no haya llovido los días anteriores, hay zonas embarradas.
No necesitas una gran resistencia física. Pero sí que es un poco frustrante ya que consiste en subir y bajar 3 montañitas. Encontraréis el desnivel en una de las fotos. Y en la mayor parte del camino necesitas ayudarte con las manos bien para cogerte a una cadena porque las rocas por donde bajas son lisas, bien porque necesitas escalar una roca.


Puede sonar difícil pero había gente con muy mala forma física, niños menores de 6 años y padres con el bebé en la mochila. No es extremadamente cansado, simplemente te pasas todo el rato en alerta.
Lo bueno es que entre montaña y montaña hay zonas planas con rios para poder descansar y recuperarte.
La bola se encuentra en la cima del Kjerag pero tocará andar unos 30 minutos desde que llegas a la cima hasta que encuentras la bolita. Y es fácil de encontrar porqué está llena de gente haciendo fotos.
Para el ascenso (3 subidas y 2 bajadas) necesitamos 3h con paradas incluidas.




Una vez allí cogimos una buena roca con vistas al fiordo y nos tomamos nuestra comida. Creo que las vistas del fiordo desde arriba superan con creces a las vistas desde el barco.
Una vez tuvimos el estómago lleno era hora de tomar la decisión: me subo en la bola para hacerme la foto típica o no... y al final mi decisión fue que no. Acceder a la bola no parecía complicado. Era solamente dar un paso de una roca a otra, sin saltar. Pero es un paso que no permite errores. No, no hay redes de protección más abajo. Así que le dejé el honor a mi marido que se tragó una cola de 30 minutos para poder hacerse la fotito.
Y una vez listos emprendimos la bajada. Aquí lo que se me hizo duro fue el calor que hizo ayer y sobretodo las rodillas. A pesar de que llevaba rodilleras y palos acabaron muy, muy doloridas.





Así que esta mañana me estaba preguntando si hoy sería capaz de subir el Preikestolen "El Púlpito" y creo que lo voy a intentar. A pesar de que he dormido fatal por el frío que hacía, no tengo las piernas resentidas. Mañana os cuento!


Rumbo a los fiordos!

Junto con mi marido, hemos decidido pasar nuestras primeras vacaciones en Noruega visitando la costa oeste. Es decir, los fiordos.

Decidimos ir con tienda de campaña por dos motivos: flexibilidad y coste. Y de casa nos llevamos, entre otras cosas: un montón de barritas energéticas, te, café soluble, un termo, un hervidor de agua y otro montón de bolsas de fideos chinos. El resto de comida la compraríamos por el camino.


Alquilamos un coche en AVIS que nos costó unas 4300kr (550€) por 13 días. Para ser Noruega no está mal. Salimos un viernes al mediodía y decidimos que nuestra primera parada será Lysebotn un pueblo que está justo al final del fiordo Lysefjord y cerca del famoso Kjerabolten, que tal vez por el nombre no te suene pero seguro que si lo ves en una foto sí. El trayecto duró unas 7 horas y media con alguna que otra parada incluida.



Lo primero a tener en cuenta es que no hay autopistas. Lo más parecido es la autovía desde Oslo a Drammen. Pero sí que hay peajes. El coche lleva debajo del espejo retrovisor un aparatito y cada vez que pasas por un peaje te lo descuenta de tu banco. En el caso del coche de alquiler te lo descuentan cuando lo retornas. Y no os penséis que los peajes son como los nuestros! Para nada... son unos arcos de metal prácticamente inapreciables. No me fijé en cuantos pasamos ni cuanto costaron. Excepto hoy que hemos pasado uno que costaba 49kr (6,2€). Imagino que todos deben ser de este orden.


Otra cosa a tener en cuenta es que a la que te alejas de Oslo ya no hay 3G así que pensar que vas a poder usar Google Maps es incorrecto. Por suerte nosotros teniamos un libro de carreteras y fue suficiente ya que en Noruega las carreteras brillan por su ausencia, por lo que es complicado perderse.
El trayecto fue espectacular. Es imposible aburrirse con las vistas: arboles, rios, lagos, cascadas, montañas, valles, fiordos, paisajes alpinos y la iglesia de madera de Heddal que se merece una parada. Por el camino también hay zonas de picnic y alguna que otra cafetería.

7,5km antes de bajar a Lysebotn está el punto de partida para las ascensiones al Kjerabolten. Era la excursión planificada para mañana así que nosotros bajamos al pueblo donde por primera vez nos encontramos con un fiordo como dios manda y no el de Oslo :)  La intención inicial era acampar en el camping del pueblo pero decidimos ahorrarnos 270kr y hacer acampada libre solamente a 300 metros del camping en una explanada junto a un rio. Allá instalamos la tienda de campaña, hicimos un fuego, hervimos el agua del rio y cenamos con gusto los fideos chinos.
En Noruega está permitida la acampada libre siempre y cuando no pases más de 24h y no estés a menos de 150metros de una vivienda.
Aquí unas fotos del trayecto.

miércoles, 19 de junio de 2013

A capas

Iba caminando yo por Karl Johans gate y en cuestión de segundos me crucé con: una mujer con un vestido de verano corto y ajustado, un chico con camisa y americana, un niño con jersey y gorro de lana y una chica oriental en pantalón corto y el anorak Helly Hansen que tiene todo el mundo en esta ciudad (me pregunto si lo regalaban en algún sitio y yo me lo perdí). Y es que esto es verano, momento en que las terracitas al aire libre están abarrotadas.

Nos encontramos a final de Junio uno de los meses más calurosos del verano. Y a pesar de que las temperaturas aquí con suerte llegan a los 22 grados y tenemos una media de 17 grados durante los meses de calor, los habitantes de Oslo lo disfrutan al máximo, yo incluida. Os puedo asegurar que bajo 16 grados con un sol radiante y un cielo azul no envidio los sofocantes 30 grados de los veranos de "mi pueblo". Eso sí, hay que estar preparado porque a la que una nube cubre el solecito ya se te pone la piel de gallina. Así que siempre hay que llevar una chaqueta, un foulard para el cuello y un paraguas o lo que es mejor: un anorak de verano impermeable y con capucha. Aunque de momento sigo sosteniendo que no llueve tanto. Tal vez yo me esperaba encontrar que llovería durante 4 o 5 días seguidos y no. La primavera pasó casi sin que lo notáramos. Desde final de abril que se produjo el deshielo hasta ahora hemos tenido todo tipo de tiempo pero diría que como mucho ha llovido dos días por semana y ni mucho menos la lluvia ha durado todo el día. Según lo que veo en Facebook parece que en España está lloviendo más que aquí.



Y que hacen los noruegos durante estas fechas? Muchos se van de vacaciones en Junio. Yo sinceramente no le veo la gracia, creo que es mejor quedarse aquí durante los meses buenos e irse de viaje a otro país en Octubre y Noviembre que es cuando vienen las lluvias torrenciales . Los que no se van y siguen currando, como una servidora, sacan sus maillots y se desplazan a la oficina en bicicleta. Yo lo del maillot de momento no lo hago, más que nada porque luego me da pereza cambiarme de ropa en la oficina y porque desde mi nuevo apartamento solo tardo 10 minutitos por carril bici. Pero no dejan de ser 10 minutos de presión ya que estos noruegos se toman muy en serio el deporte (algo que ya comenté en algunos de mis pasados posts). Estoy empezando a pensar que en la entrada de algunas oficinas hay un panel que muestra la clasificación del día porque realmente me siento como un pardillo que se ha colado por equivocación en el Tour de Francia.


Y para aquellos para los que la bici ya no supone un reto (probablemente porque siempre quedan primeros) van a la oficina haciendo "esquí de fondo de verano". Que es lo mismo que el esquí de fondo normal pero con unos esquís muy cortitos y con ruedas. Para que usar unos patines Rollerblade con  lo inestables que soy si puedes ir con palos! Estos también van con maillot, todo un espectáculo para los turistas que vienen del sur.

Que más cosas puedes hacer en verano? Pues barbacoas. Y ahora dirás "yo también hago barbacoas en España". Lo que me gusta de aquí es que no necesitas tener una barbacoa en tu casa o ir a un recinto especial y hacer cola para usar la junto al resto de domingueros. Vas al súper y te compras una de usar y tirar. Cuestan unas 30kr (4€) y vienen con todo lo necesario para prenderlas sin complicaciones. Y te aseguro que se usan muuuuchho: en las islas del fiordo de Oslo, en parques, al lado del lago o en el patio comunitario de tu casa y aún no escuchado sobre ningún incendio. 


Tanto en las islas como en el lago te puedes bañar. Lo del lago aún no lo he probado, espero hacerlo antes de que termine el buen tiempo pero las aguas del fiordo están congeladas! Aún y así no deja de ser una experiencia.


Oslo en verano es muy verde y muy bonito. No sabría elegir entre si me gusta más cuando está nevado o ahora...  las dos estaciones tienen su encanto. Os invito a que lo visitéis un fin de semana!